“¡Yallah, yallah! ¡Vamos, España!”
El reloj marca las ocho en Casablanca. Una, dos y tres televisiones se encienden en uno de los bares que abrazan el bulevar Mohamed Zerktouni. Entre los espectadores no hay banderas españolas ni francesas, pero el jolgorio con cada acercamiento de España a la portería rival y los abucheos tras el gol francés revelan de qué lado están los marroquíes en la semifinal de la Eurocopa. Todo se hace evidente con el segundo gol español: “Vamos con España porque Francia no nos representa. Nunca lo ha hecho”.
Una historia de fútbol y geopolítica desde un bar de Casablanca https://lee.eldiario.es/unr
El reloj marca las ocho en Casablanca. Una, dos y tres televisiones se encienden en uno de los bares que abrazan el bulevar Mohamed Zerktouni. Entre los espectadores no hay banderas españolas ni francesas, pero el jolgorio con cada acercamiento de España a la portería rival y los abucheos tras el gol francés revelan de qué lado están los marroquíes en la semifinal de la Eurocopa. Todo se hace evidente con el segundo gol español: “Vamos con España porque Francia no nos representa. Nunca lo ha hecho”.
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